"Si creés que la vida es un chiste, estás equivocado"
Daffunchio se emociona al hablar de sus amigos fallecidos Alejandro Sokol y Gustavo Kupinski: "Si algo aprendimos es que todos somos pasajeros". A pesar de todo, afirma que Las Pelotas está "en un gran momento".Por DARIO DOALLO - ddoallo@larazon.com.ar
Las Pelotas llevan más de 21 años recorriendo los diferentes escenarios del país, lo que los convirtió en una de las bandas referentes y más importantes del rock nacional. Sin embargo, Germán Daffunchio, mítico líder del grupo, espera con ansias la presentación de mañana en el estadio Malvinas Argentinas (Gutenberg 350) y la define como "un nuevo desafío".
¿Qué tiene de especial el show en el Malvinas? _Va a ser un desafío porque va a ser el reencuentro con nuestra gente. Con el público de Las Pelotas. Porque las últimas veces que tocamos en Buenos Aires fue en festivales, en donde tenés que cambiar las entradas por "chapitas" o vas para ganarte algún premio. Tocamos en lugares grandes y chicos y de todos los colores, pero el Malvinas es algo raro. Por eso es volver a tener un desafío.
¿Ya que es tan importante, se están preparando de una forma especial? _Lo que pasa que estuvimos dando vueltas por todo el país y no tuvimos mucho tiempo. La gira esta buenísima. Es muy lindo Argentina. Nosotros queremos tocar, tocar y tocar. Y por suerte lo estamos haciendo, porque no todos pueden. Igualmente hay bastantes cosas pensadas para el Malvinas. Cuando te presentas en un lugar así necesitas darle mucha importancia a la escenografía y a todo el armado. Va a ver cosas especiales que no voy a decir. Vamos a hacer temas que no hemos tocado. Se pueden quedar tranquilos porque va a ver de todo... El show en el Malvinas Argentinas tiene el objetivo de revivir el reciente material (Cd + Dvd) "Vivo", grabado durante el 2010 en el Luna Park. Aunque el propio Daffunchio, con mucha coherencia, sostiene que "presentar en vivo un disco en vivo es, por lo menos, raro y muy complicado".
¿Fue particular el show en el Luna Park por el hecho que lo estaban grabando? _Sí, porque hacer un Dvd fue una experiencia nueva, porque nunca lo habíamos echo. Lo que se ve en la filmación es todo verdad, no hay nada fabricado. No es el resumen de cinco recitales. Fue solo una noche y no hay segundas tomas.
En "VIVO" se ve que las versiones de los temas "Menos Mal" y "El ojo blindado" fueron muy emotivas. ¿El público eligió esos momentos para recordar a Alejandro Sokol y Gustavo Kupinski (fallecidos en 2009 y 2010, respectivamente)? _Fueron dos situaciones muy especiales dentro del show. Lo que pasó esa noche es lo que se ve. La integración con la gente sale natural, por más que se intente no se puede guiar al público. Y en ese caso les salió naturalmente, nosotros nunca jugaríamos a buscar eso.
¿Cómo es la vida sin Alejandro y Gustavo? _Si vos crees que la vida es un chiste estás completamente equivocado. Y si crees que es una novela americana, te fuiste al carajo. Hay que seguir y enfrentar todo lo que viene, aunque no estés preparado. Es lo que te toca vivir. Las Pelotas siguen porque es la forma que uno entiende la vida. Hay que darle para adelante y a pesar de todo, nosotros vamos a resistir...
¿Nadie en Las Pelotas es imprescindible? ¿Ni siquiera vos? _Me parecería muy nocivo pensar que la banda no podría seguir sin mí. Si algo aprendimos es que todos somos pasajeros. Por eso tratamos de vivir el presente que es fantástico. Son muchos años tocando por el país, inclusive en muchas ciudad que nos tenían miedo.
¿Por qué miedo? _Si conoces las provincias, sabes que hay problemáticas. Porque asocian al rock con cualquier cosa. Nosotros tocábamos y, al mismo tiempo, un juez estaba labrando un acta y llevándose preso a todo el mundo. Nos quisieron frenar y no pudieron. Somos cabezas duras y es lo que sentimos.
Después viajan para España... _Nos contrataron para tocar en dos festivales "grossos", uno en Madrid, el otro en Salamanca. Nosotros estuvimos sólo una vez en España. No nos conocía nadie y fue alucinante. Lo de ahora es una gran oportunidad porque estamos en un gran momento para ir y pasarles el trapo.