Músicos 3.0: superando los prejuicios del rock
Los primeros seis finalistas del concurso de bandas nuevas organizado a través de la red social FictionCity tocaron en Mar del Plata junto a Dancing Mood
"La diferencia radica en la superación del prejuicio: cuando sos músico de verdad, no le hacés asco a nada". Sin quererlo, Hugo Lobo, instigador incansable y fundador del colectivo más importante del ska-reggae nacional, definió el concepto subyacente a esta jornada musical y playera coronada por, precisamente, un show Deluxe de Dancing Mood con invitados especiales. Lobo hacía referencia a la relación entre su proyecto y el resto de las bandas que definen nuestra escena, rockera y no tanto, y Pablo Lescano -presente en la charla y aprobando con la mirada- como representante de la cumbia nacional, pero sus palabras cobraban más sentido ubicadas en el contexto particular: la primera presentación de seis finalistas del concurso Músicos 3.0 (definido a través de FictionCity.net, una red social destinada a promover el trabajo de los artistas), presentado por Claro, con el apoyo de T4F y Samsung, en su parador en la Playa Grande de Mar del Plata. Seis bandas o solistas llegados desde distintos puntos del país y, sobre todo, desde las aristas más diversas del polígono infinito que hace al mapa global de los géneros musicales: la selección de estos artistas no tuvo en cuenta la compatibilidad estilística (o, mejor, hizo caso omiso a esa necesidad: se despojó de los prejuicios) sino que dependió de la popularidad de cada uno de ellos en aquella red. Los más votados por el público virtual ahí estaban, la mayoría tocando por primera vez ante un público multitudinario, predispuesto y relajado por los beneficios de la no-rutina veraniega.
Con Santiago Palazzo de Rock & Pop como host, fueron sucediéndose sobre el escenario los concursantes de esta contienda que ofrece como premio final la posibilidad de tocar antes de una de los artistas internacionales que T4F traerá durante 2012: nada mal para una banda que está dando sus primeros pasos. Pero la cosa no es tan así. Después de Rey Veneno (rock redondo de letras e interpretaciones afectadas, made in Puerto Madryn), Los Hijos de López pusieron en evidencia una contradicción inherente al mecanismo de ascenso y descenso hacia y desde la cumbre de la fama. Su proyecto rockero con alta influencia Soda Stereo (de hecho, uno de los temas de su obligatoriamente corto repertorio fue "Cuando pase el temblor") fue concebido en 1989. Hace 23 años. No fueron 23 años en los que se quedaron quietos: con tres discos editados (el último grabado en el Circo Beat de Fito), estos pibes de Devoto tuvieron alta repercusión mediática en 1999 cuando, al verse abiertas las fronteras kelpers, decidieron ir a filmar a Malvinas el video clip de su tema "Madre". Ahí, se transformaron en la primera banda argenta en tocar en un bar isleño: "Tuvimos que pedir permiso y sortear distintos tipos de cuestionamientos para poder hacerlo, pero creíamos que era una idea fabulosa, la de filmar ahí el video de este tema que habla sobre el daño ecológico y la destrucción del planeta, a 17 años del conflicto armado", cuentan sus integrantes. Pero el suceso, por el que fueron entrevistados por varios diarios y programas y hasta fueron nombrados en una publicación inglesa, "duró lo que dura una noticia", se lamentan. Ahora, 13 años más tarde, Los Hijos de López intentan adaptarse a la época, mediante la incorporación de sonidos latinos a su rock y el uso de nuevas tecnologías: "Nos volvimos 3.0", dicen y confían en alcanzar otro punto álgido, quizás a partir de esta experiencia, quizás no. "Este es el año en el que alcanzamos nuestra madurez y solidez", rematan.
Deepsouthamerican IdolPero este hasta ahora pequeño festival de bandas inconexas (tampoco es que el resto de los festivales locales constituyan el ejemplo mismo de la coherencia musical, lo sabemos...) sigue con un número que hace que todo vire repentinamente para transformarse en una suerte de American Idol bien criollo con la llegada al escenario de Ornella, la cantante. Ornella, la cantante no es sólo un epíteto sino el nombre artístico de Ornella La Ferraro, la chica de 23 años que participó del reality La Estrella Pop realizado a través del canal Quiero Música en Mi Idioma y llegó hasta la semifinal. Ornella, la cantante, o "La princesa de la balada", fue entrevistada por Anabela Ascar en su programa de Crónica y presentada, con el dejo de cinismo que caracteriza a la producción de la reina de lo bizarro, como "La Shakira de Constitución". Lo cierto es que la pelirroja Ornella, con su amplio repertorio de covers (no por lo extenso sino por lo variado: esta tarde cantó uno de Gloria Trevi, terminó con "Rock and Roll y fiebre" y pasó por "Tirá para arriba" de Zas: "Soy fanática del metal sinfónico, de Epica, pero también de La 5ta Estación", confiesa), pela y pela: pela potencia vocal, afinación y resistencia, pero sobretodo pela actitud y carisma. A Anabela le tapó la boca y a muchos de los casi diez mil espectadores del parador marplatense también. Sobre cómo piensa que afectará el mero hecho de abrirse un perfil en FictionCity y sorprenderse con más de 25 mil votos, dice: "Esto representa un antes y un después en Ornella".
Antes de rematar la tarde con el "rock canción" de Eloy Rock (que fusiona elementos folclóricos: el año pasado abrieron el ciclo Rock en el Ecunhi junto a León Gieco) y la arenga de ánimos auténticos y decadentes de Efecto Tequila, Polimodal rectificó la sensación de evento Popstars (¿recuerdan el reality del que salieron Bandana y Mambrú, de Afo Verde, de Magalí Bachor?). Pero esta vez con fundamentos. Porque Polimodal, antes de ser una banda más en este concurso dospuntocero, fue la banda teen surgida de una competencia similar a aquella pero sin el detalle de la televisación organizada por Sony en 2009 y que concluyó con la grabación de un disco. Sus miembros (los cinco rondan los 19, 20 años) no se conocían pero lograron hacer compatibles sus gustos musicales dando lugar a un pop sintético y coreografiado. Pop para divertirse. Sony soltó un poco la mano pero ellos siguieron tocando y decidieron apuntarse en esta iniciativa. El "Colo", autodefinido "multi-instrumentalista" y el único que colaboró en la composición de un tema, analiza: "Todo esto suma experiencia".
Y si de experiencia se trata, Dancing Mood coronó la tarde agonizante con su eterno tributo a la música de raíces jamaiquinas, ahora materializado en el triple y ambicioso Non Stop! ("Un disco soñado, con la colaboración de todos los grandes representantes internacionales del género", dice Lobo). La arenga imparable de la Big Band lanzó algunos imbatibles como "Latin Goes Ska" de Skatalites antes de la primera gran aparición Deluxe. "Los amigos que se pueden escapar de la ciudad, vienen a hacer el aguante: el Pablito es uno", había dicho, minutos antes de subirse al escenario para tocar junto a la banda, Pablo Lescano sobre Pablo Lescano, definiendo el fuerte vínculo que lo une a Lobo y compañía. "Confucius", registrado en aquel magnánimo compilado, lo llevó al frente ante las manos de todos los pibes, arriba y agitando. Luego, Dennis Bovell. El productor e ícono del reggae británico (que conectó a la banda con varios de los invitados de Non Stop) subió para interpretar su "Choose Me" y "Just Don´t Want to be Lonely" de Freddie McGregor antes de la llegada del último gran héroe, Mariano Castro de Dread Mar-I o la encarnación misma de todo lo que, a esta altura, el concepto Dread Mar-I implica. Castro se sale del personaje meloso y se suma al agite multitudinario con "You Baby" y "Occupation" antes de que los brasses den inicio al gran mash-up espiralado hacia el verdadero final. Desde "El humahuaqueño" hasta "I Just Can´t Get Enough", pasando por "Beat It" y "La bestia pop": y mientras tanto, como diría el compositor de este último y como indefectiblemente terminan no sólo todas las reseñas estivales, el sol se muere. Hoy, algunos de los prejuicios puristas se van con él.
Por Yamila Trautman