Juanse: "Si no fuera por los Ratones no estaría acá"
Sacó un disco solista, se separó de sus ex compañeros y se prepara para volver a la rutaPor Sebastian Esposito | LA NACION
La primera cerveza es útil y la segunda, necesaria. La primera sirve para que no se sequen la gargantas y la segunda para que lleguen las confesiones al bar de Belgrano que recibe a diario a Juanse. Es una zona de cafeterías pero, en frente del estudio y sala de ensayo en el que pasa buena parte de su tiempo, hay un lugar ideal para charlar con el ¿ex? cantante de Ratones Paranoicos.
Juanse causó revuelo la tarde en que, a través de un comunicado, contó que los Ratones Paranoicos se habían separado tras más de 25 años de historia y que tenía un tercer disco, Baldíos lunares , para apuntar su flamante vida de solista. ¿Y Sarcos, Memi y Roy? Ellos dijeron que también se enteraron por ese comunicado y se unieron para idear Ciro Paranoico (ver recuadro) que hoy debutará en La Trastienda.
-Se nota que te tomaste en serio este disco. Las canciones, el sonido, las referencias espaciales que lo surcan, que crean un concepto...
-Es un formato de sonido que creamos con Facu Rodríguez (grabación, mezcla y producción artística del álbum), que también nos ayuda a recurrir a los dos primeros discos ( Expreso Bongo , 97, y Energía divina , 2007). Me gusta lo que dijiste, eso de que me lo tomé en serio. En realidad a todos me los tomé en serio, pero éste es uno en que se nota que quiero trabajar y presentar.
-¿Cómodo de llevar al vivo?
-No tan cómodo; sí supimos crear una estructura que hace que se pueda proyectar de las dos formas: sólo con la banda y con los invitados y todos los arreglos del disco. Las cuerdas y los vientos van a estar en todos los formatos porque las vamos a usar a través de unidades de cinta que reproducen los arreglos.
-¿Son los gustos que no pudiste darte antes o son gustos nuevos? Como la colaboración con Luis Alberto Spinetta en el último disco de Ratones Paranoicos.
-No, esos intereses estuvieron siempre, pero uno los lleva adelante cuando la situación se da. Con Luis trabajamos espontáneamente pero hay que reconocer que fue producto de ir para adelante en la convivencia.
-Y te quedaste "tildado", porque acá hacés una versión marciana de "Gabinetes espaciales", de Almendra.
-Es un tema que a Luis no le gusta mucho. ¡Bah! Almendra abría todos los shows con "Gabinetes...". Hay que reconocer que ésta es una versión que está bastante alterada.
La colaboración con el Flaco Spinetta dejó un tema en Ratones Paranoicos, "Sacrificio japonés". Es el track 2 de ese disco y acá, en Baldíos... , el segundo track es de "Samurai", un tintorero que, parece ser, tiene bien guardada su estirpe de guerrero nipón. Ese tema, la balada que abre el disco, "El sol", e incluso buena parte del álbum se esfuerzan por separarse de su pasado inmediato. Baldíos lunares (el título del disco y un texto de Ignacio Beola incluido en el sobre interno), "Carne radiactiva" (la canción y un texto complementario) y la versión de "Gabinetes espaciales" se ubican en un sitio impreciso entre Carl Sagan y el Capitán Beto. También hay una larga lista de colaboradores (Cuino Scornik, por caso), intérpretes (Bolsa González, Gonzalo Aloras) e invitados (Deborah Dixon, Diego Arnedo).
-¿Estos temas estuvieron pensados desde el comienzo para un disco solista?
-Sí. "El sol" la tenía guardada desde hacía mucho tiempo y gracias a la colaboración de Roberto Mouro pude darle forma final. Y "Solo una vez más" es una canción que yo había empezado a demear con y para Ratones, pero a medida que fui avanzando me di cuenta de que no era para la banda.
-La sensación es que en los últimos años trabajaste mucho solo.
-Yo soy un animal de estudio. Desde la primera vez que entré a un estudio de verdad, que fue Del Cielito y gracias a Gustavo Gauvry, supe que ése era mi lugar.
-En el disco también te diste el gusto de contar con invitados de peso, además de armar una banda nueva.
-¡Diego Arnedo! Un sueño que tenía cada vez que veía a Divididos. Bocón Frascino en guitarra, Germán Wiedemer en teclados y El Bolsa, con quien empezamos a conocernos musicalmente con Pappo.
-Los primeros cuatro temas tienen poco que ver con lo que venías haciendo.
-De eso se trata. Son cosas condicionantes, tanto lo que vos querés cambiar como lo que querés mantener. Llega un momento en que lo que uno quiere mantener se transforma en rutina y cuando pasa eso hay que dejarlo para que tarde o temprano vuelva a generarse como expectativa. Durante toda nuestra carrera tuvimos el cuidado de que el grupo estuviera en la mejor situación posible y después de 22 discos no podemos defraudarnos a nosotros mismos. Por otro lado está lo que va cambiando, a lo cual tampoco hay que acostumbrarse en forma rutinaria. No me gusta cambiar porque sí, hay que recurrir a los elementos de la naturaleza, porque los cambios que se fueron produciendo desde el origen hasta la actualidad ya forman parte de la naturaleza. Los Beatles hicieron explotar el panorama del continente musical y hoy son el continente, son un standard.
-¿Podemos decir que Los Ratones se separaron de común acuerdo? Porque ellos dijeron que no estaban avisados.
-No es que me olvidé de avisarles, como hablamos todo el tiempo di por sentado que todos comprendíamos lo que pasaba.
-¿Te sentís un sobreviviente?
-¿Qué tipo que se colgó una guitarra durante más de 20 años no es un sobreviviente en este planeta?
-No todos se cuelgan...
-Ahí me recrimino no entender, porque un tipo que se trepa es irracional. Yo sufro de vértigo, evidentemente cuando me trepo no sé lo que hago. Lo voy a seguir haciendo, pero en esta etapa no sé si es conveniente, podría estar Roy cerca con una gomera.
-¿Qué rescatás de los Ratones?
-Todo, si no fuera por Los Ratones Paranoicos no estaría acá. Así como entregué toda mi vida a la banda, la banda me entregó toda su vida. Hay que ver en qué consiste la segunda parte de toda esta historia..