Incubus en el Luna Park: desclasados del metal
La banda liderada por Brandon Boyd se presentó en Buenos Aires; crónica y fotos del show.
Desclasados: Llegaron tarde para sumarse al metal alternativo de Red Hot Chili Peppers, Living Colour y Faith No More -acaso con quienes tendrían mayor empatía creativa-; y eran mucho menos lúgubres que la camada nü metal que Korn, Deftones y Limp Bizkit llevó a la cima de los charts -compartían ciertos sonidos y giros, pero diferencias filosóficas/estéticas-. Incubus siempre fue una banda que no encajaba exactamente en ningún lado y acaso ese sea uno de sus méritos y dificultades más determinantes. Ya pasaron casi 13 años del incendiario "S.C.I.E.N.C.E." y sin grandes rotaciones en las radios ni disco nuevo -lo más parecido es el compilado Monuments and Melodies (2009)-, la banda de Brandon Boyd se dio el gusto de llenar el Luna Park.
Potentes, efectivos y con canciones: El show empezó pisadas las 21.30 con algún problemita de sonido que no tardó en acomodarse. Sin explosiones ni gestos ampulosos, Brandon Boyd (voz y ocasionalmente guitarra y percusión), Michael Einziger (guitarra), José Pasillas (batería), Ben Kenney (bajo) y DJ Chris Kilmore (teclados) tomaron posiciones en el escenario y el riff saltarín de "Circles" le puso calor a la noche. El Luna respondió con agite y conocimiento del/los tema/s. Le siguieron "Anna Molly" y la siempre adhesiva "Nowhere Fast". Habían pasado apenas tres temas y los Incubus tenían a toda la gente en el bolsillo.
Los pilares: Incubus demuestra en vivo una cohesión sin fisuras. La banda suena sólida, dinámica y los juegos de texturas de los discos tienen un justo correlato sobre las tablas. A partir de esa plataforma se agigantan las figuras de Brandon Boyd y Michael Einziger. Boyd no solo mantiene a las chicas en estado de babeo permanente sin mayores esfuerzos, ante todo canta y alterna potencia, feelling y variantes -su formación como cantante es otros de los aspectos que diferencian a Incubus de bandas como Korn, Deftones y Limp Bizkit-. Einziger, por su parte, es el director de orquesta de la banda. Con su guitarra puede explotar en riffs poderos, pintar texturas sinuosas y adhesivas -que favorecen el lucimiento de Boyd-, construir pasajes climáticos y hasta recrear escenarios hip hoperos.
Más canciones: Después de "S.C.I.E.N.C.E." -un disco explosivo, dominado por el groove y el swing-, Incubus se atrincheró en algo así como la canción de metal alternativo -que puede ir desde tempos más vigorosos hasta símil baladas-. En ese marco fueron pasando "Pardon Me", "A Crow Left of the Murder", "Drive" -una cita obligada para los celulares-, "Megalomaniac", "Wish You Were Here" y la hipnótica y oriental "Aqueous Transmission". La onda de la gente hasta se permitió el métricamente incómodo "¡¡¡Incubus es un sentimiento, no puedo parar!!!".
Memoria y balance: Los bises fueron "Just a Phase", un tema nuevo ("Surface to Air") y la más potente "Have you Ever". Eran las 23.15 y las luces del Luna Park invitaban a retirarse. Los rostros no dejaban espacios para las quejas. No hubiera estado mal que tocaran aunque sea un par de temas de "S.C.I.E.N.C.E." -le habría sumado ingredientes más dinámicos al shows-. Y hasta quizás, de tanto que suena la banda y el resto que les sobra para tocar, en algún momento hasta pareció que les faltó transpirar un poco más la camiseta. Pero Incubus siempre rinde. Queda claro que volverán a la Argentina y en muy buena hora. Ojalá sea con disco nuevo bajo el brazo.
Por Sebastián Feijoohttp://www.rollingstone.com.ar/1312207- ... l-metal#10