Historia del Rock Argentino VOL VI:
revolución 80´s
Al fracaso militar de Malvinas y la consecuente decadencia política de la dictadura militar, le siguió la ruptura y el cambio en el rock argentino. La prohibición de pasar música en ingles por la radio, hizo que muchas bandas tuvieran por primera vez su espacio de difusión. La democracia renacía en la Argentina con fondo musical rockero.
Desde fines de los setentas, nuevas generaciones de músicos se manifestaban artísticamente contra el virtuosismo del rock sinfónico, contra lo pacato y chato del rock nacional, contra la moral y las buenas costumbres. Desde diferentes lugares y con posturas, a veces, irreconciliables, muchas bandas provocaron una revolución que llevó a levantarle la pollera a la música.
De Rosario llegó Juan Carlos Baglietto con su aire trovador. En su banda estaban nada menos que Fito Páez, y otros talentos como Silvina Garré y Rubén Goldín.
Desde La Plata y alrededores, Virus, en sus primeros discos sentó las bases de esta revolución fresca, divertida, con letras bailables simples y alejadas de la canción contestataria de años atrás, pero que contenían mucha ironía y no dejaban de reflejar la actualidad. Quienes los acompañaron en esto fueron Los Twist, liderados por Pipo Cipollatti, que apadrinados por Charly García grabaron su primer disco La dicha en moviendo. El propio bicolor, tras la separación de Seru Giran, lanzó de una buena vez su carrera solista y lo hizó de la mano de grandes discos como Yendo de la cama al living (1982) o Clics Modernos (1983).
Miguel Abuelo volvió al país y rearmó Los Abuelos de la Nada, esta vez con Andrés Calamaro, Daniel Melingo, Cachorro López, Polo Corbella y Gustavo Bazterrica. Todos componían y cantaban en esa banda que se aprovechaba del pop, funk y reggae. La onda pop se insertaba con éxito, con Miguel Mateos como uno de los líderes de un estilo en principio muy criticado por los rockeros, pero luego aceptado y que llegó a tener el disco en vivo más vendido del rock vernáculo.
En el año 1984 nació el éxito para GIT, un trío formado por Pablo Guyot, Willy Iturri y Alfredo Toth, que integraban la banda de Charly García. Con letras de amor en ritmo de rock, y apoyados en el característico sonido de la batería de Iturri, GIT fue el primer grupo argentino en editar un disco en Estados Unidos. Luego de ellos, otro trío, esta vez de jóvenes de zona norte, darían su primer paso en una escalada sin precedente hasta la cima consagratoria. Definidos peyorativamente como "modernosos", los Soda Stereo editaron en 1984 su primer disco, donde fusionaban el ska con pop y rock.
Todas estas bandas editaban sus discos a través de compañías discográficas que en aquellos años tenían un real interés en nuevos talentos, los grupos hacían giras por el país y algunos salían, en principio tímidamente al exterior para luego fundar el rock en español en toda América. Llenaban el Estadio Obras Sanitarias sin demasiado esfuerzo y con mucho suceso. La consagración del pop rock nacional se dio, en estos años de la mano de estos grupos.
Por otro lado y siguiendo un camino de independencia contractual, salvo algunos casos como Sumo que editaron con CBS, o a través de sellos pequeños, hubo otra gran camada de músicos que con una visión un tanto más carnal, o visceral, trataban de hacer llegar al público su obra. Desde mediados de la década anterior. Patricio Rey y Los Redonditos de Ricota, liderados por el Indio Solari y el guitarrista Skay Beilinson, venían reptando desde su La Plata original hacia la gran cuidad. Tranquilos y confiados en su arte, se dedicaron a hacer de su carrera, un mito. Un italiano radicado en Córdoba le daría un fuerte cachetazo al rock. Luca Prodan y otros formaron Sumo y ya nada fue igual. Los seguidores de estos grupos y otros aun más cerca de los márgenes, se definían como "gente del palo", y criticaban la ideología "comercial" de los grupos masivos.
En este aspecto, el heavy y el punk siempre fueron los relegados del rock, pero con la fuerza que da el sentirse diferente, Ricardo Iorio creó V8, la banda fundamental del género metalero. Hari B junto a Pil Trafa fundaron Los Violadores, dándole una patada en los huevos a la dictadura siendo la primera banda punk de Latinoamérica.
A mediados de la década de los ochenta, ya estaba más que afianzado todo este movimiento
cultural. Una verdadera revolución, un volcán que escupió desde su interior una generación que cambió para siempre y como nunca el panorama, no solo del rock, sino de toda la música de la
Argentina.
En 1985 se editaron varios discos que con el tiempo se convirtieron en verdaderos clásicos: Gulp! de Los Redonditos, Divididos por la felicidad, de Sumo, Locura, de Virus, Giros, de Fito Páez, En el Opera, de Los Abuelos de la Nada y Nada personal, de Soda Stereo.
Un año más tarde, desde el under, germinaron los primeros pasos de bandas que en los noventas dejarían huella, como Los Ratones Paranoicos, Los Fabulosos Cadillacs o Rata Blanca. Otras bandas, hoy de culto, amagaron, pero no llegaron al nivel de popularidad esperado. Fricción y Don Cornelio y la Zona son claros ejemplos.
Finalizando la década y la primavera alfonsinista, y como en toda fiesta, la resaca fue haciendo mella en muchos. Lamentablemente algunos no sobrevivieron a la vorágine que significaron los 80. A fines de la década murieron tres personajes que fueron clave en la consolidación del Rock Nacional: Luca Prodan (diciembre de 1987), Miguel Abuelo (marzo de 1988) y Federico Moura (diciembre de 1988).
Sin ellos, el rock argentino perdió mucho, y quizás aun no se haya recuperado del todo de su perdida, aunque la historia continua…

Rodrigo Carretero