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El evangelio según Chuck Berry
Valencia organiza un Festival de Rock Católico con un homenaje a Hijos de Coré
ELMUNDO.es | Valencia
No habrá ni sexo ni droga, pero no faltará rock'n'roll. Será el sábado 28 en el auditorio del colegio María de Pureza de Valencia, a partir de las 18 horas y con entrada libre. La idea es celebrar el quinto aniversario del grupo Hijos de Coré y, de paso, una ocasión para acercarse a un tipo de música que en España es poco conocido pero que en EEUU es todo un fenómeno: el rock cristiano.
Hijos de Coré está formado por cuatro amigos (todos ellos padres de familias numerosas) que, a modo de pasatiempo, decidieron crear un banda hace ahora un lustro. La experiencia les gustó y, desde entonces, José Andrés (voz y teclado), Curro González (batería), Vicent Carrilero (voz y guitarra) y José Luis Rubio (bajo y voz) siguen paseando su rock de corte clásico allí donde son invitados a tocar.
También pisarán el escenario Kenosis, una de las bandas decanas del rock católico español. David Martínez (voz y guitarra), el batería Blas Coloma y los hermanos Adán son una formación con 15 años de historia. Nacidos en la parroquia Santo Domingo Savio de Valencia, la banda tiene tres cds en el mercado y cuentan con un premio de la asociación Provida por un tema titulado 'Dos'.
Por último, cabe destacar la presencia de Roberto Vega, mexicano afincado en Náquera que suma tres lustros en estos de la música católica. De todos es, sin duda, el más internacional y ha compartido escenario con algunos de los grandes de rock cristiano en castellano. Dirige el proyecto Lolek Music que se encarga de difundir este estilo por los cuatro continentes.
En España –con excepción de padre Jony- el gran público apenas ha oído hablar de intérpretes de rock cristiano, aunque en países como Estados Unidos o Latinoamérica la CCM (Christian Contemporary Music) mueve millones de dólares. Es un sector de la industria que cuenta con sus propios sellos, estrellas, revistas, circuitos musicales y premios (Dove Awards). La etiqueta es, a veces muy laxa, ya que dentro del CCM algunos incluyen obras de Bob Dylan o Bono (U2).
No hay un estilo, la diferencia con el resto de grupos no-cristianos está básicamente en las letras. Los hay que apuestan por el pop más blando y otros por el metal más extremo, pasando por el Rap. Bandas como Stryper, Third Day, Seventh Day Slumber y otros han conseguido incluso superar la barrera y cuentan con seguidores que los valoran por su músicca y no por sus creencias.
La relación entre el rock y la religión cristiana siempre ha sido difícil. Al principio se le consideraba música del diablo. Pero en los 60, se hizo el rock. Fue cuando Lionnie Fisbee (un hippie) y el pastor Chuck Smith apostaron renovar la música que se tocaba en las ceremonias por otra influida directamente por el movimiento psicodélico de la época (Jimmy Hendrix, The Cream, Creedence Clearwater Revival...). Era su manera de divulgar el evangelio entre los más jóvenes. Fue el detonante que dio lugar a bandas pioneras como Agape y All Saved Freak Band.
Aunque el CCM está plenamente aceptado, todavía hay grupos cristianos que lo consideran maléfico ya que el problema no son las letras, sino que la mano del maligno se esconde en los ritmos sincopados de la música, que lleva al cuerpo a contonearse y dejarse llevar por el desenfreno.
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