Diez años sin los RedondosEn 2000, en interminables noches transcurridas en el living de la casa de la pareja Poli/Skay, Solari parecía disfrutar de escucharse a sí mismo ofreciendo esa peculiar mirada del mundo enmarañada detrás de una banda atípica como Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Pero, una década después, algo, mucho, se rompió. De hecho, a pesar de su siempre amable y atenta disposición para la charla, Solari parece hoy padecer las entrevistas más de lo que lo entretienen. "Estoy cada vez más fóbico con este tipo de compromisos", confiesa.
-Uno supone que a los 60 años las personas son más reflexivas, menos impulsivas, como para terminar de un plumazo una amistad de más de 30 años como fue la que mantuviste con Skay y Poli.-Pasa que hay infracciones que para la amistad no tienen remedio. Infracciones a la honestidad, infracciones a la relación. En ese sentido soy medio estricto. A mí me han cagado, es así de simple. Un amigo no puede ser que te haga una cosa así. Ya lo dije en esa nota que hice pública (N. del R.: difundida en abril de 2009, en donde Solari aseguraba que la separación de los Redondos se debió a que Skay y Poli no le habían querido dar una copia del material filmado del grupo a través de los años). Lo que expliqué en su momento con respecto a los videos de los Redondos que se quedaron mis socios es que quiero la custodia artística. Yo por mí, si me dieran a editar el crudo, lo regalo todo. No tengo intereses económicos, por eso me molesta que digan que nos hemos peleado por miserables ambiciones. Realmente lo que pedía no era ni siquiera quedármelo yo, sino tener una copia para tener la posibilidad de hacer la edición. Sobre todo, en mi caso, que he hecho todas las melodías de las canciones, todas las líricas, he hecho el discurso público, tengo derecho a hacer una edición o participar de la edición de ese material y no que se hayan sentado encima mis ex amigos. Lo que hablábamos la última vez que nos vimos: el problema de la traición es que arruina todo hacia atrás, no sabés cuándo empezó.
-¿No fue demasiado dura aquella carta pública?-No, sobre todo porque yo estuve todo el tiempo sin hablar, hasta que empezaron los reportajes de Skay y dejó entrever que yo me quería quedar con todo y ésa era la razón de la separación. Yo no necesitaba quedarme con nada. En la mayoría de las remeras estaba yo, el discurso público lo hacía yo, me sobraba, para mi fobia, notoriedad dentro de la banda. No tenía necesidad de agenciarme nada porque hacía todo lo que quería en ese grupo. Entonces, salí a decir que las razones verdaderas eran otras, ni siquiera eran las de "se nos acabó la mística". Los motivos fueron otros. A los leales se supone que uno no debe permitirles la traición. Está mal que me robes, no se puede justificar eso.
-A la distancia, ¿cómo analizás estos diez años transcurridos?-Los estadios se venían llenando con los Redondos como también se llenan ahora. No sé, yo no noto demasiados cambios. Estoy más libre, no tengo que consultar con nadie las decisiones y eso es favorable para mí. Me he liberado de eso y creo que Skay también debe disfrutar de no tener a un tirano al lado. Pero no noto la diferencia, no me doy cuenta de qué es lo que cambió. Para mí, diez años después, sigue pasando lo mismo..
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