Canciones Estelares en Rosario
Estelares visitó Rosario para tocar las canciones de su exitoso disco “Una temporada en el amor” (2009) y hacer un recorrido amplio por sus cinco álbumes en Pugliese, un nuevo espacio íntimo que inauguró hace muy poco en el centro de la ciudad.
Con paredes a medio terminar y una acústica que fue cuestionada (pero que el sábado estuvo aceptable) el grupo liderado por el songwriter Manuel Moretti subió al escenario de calle Corrientes al 1500 para verter un puñado de canciones de amor y melancolía con matices tangueros.
El cantante juninense, pese a que estaba con la garganta a medio romper, dejó todo sobre las tablas de Pugliese en una noche que fue de menor a mayor. Comenzando por algunos acoples y problemas de sonido, la banda se fue acomodando y complació a la gran cantidad de parejitas que hubo en el concierto del bar Pugliese.
Desde “América” hasta “Ardimos”, Estelares fue dándole forma a su noche en Rosario. Con seis integrantes, batería, bajo, teclado y dos guitarras, más la presencia de una tercera que despunta Moretti para darle más colchón al grupo de La Plata que propuso canciones de un pop rock melódico y bella prosa.
A la lista se sumaron las versiones de “El aguijón” de los Cadillacs y un cover hardcore de “Pronta entrega” el clásico de Virus. Pero las canciones de los demás fueron sólo las perlitas de un concierto con baladas propias y autobiográficas como “Las trémulas canciones”, “Cristal” o “Aire”, el primer corte de “Sistema nervioso central” (2006) que desplazó a Estelares hacia la masividad.
Una temporada en el oficialismo
La colectividad de las canciones de Estelares siempre tuvo un agite más femenino y tranquilo, por llamarlo de alguna manera. El sábado, en Pugliese, el público sonaba extraño. Entre canción y canción, un grupo de varones coreaba los estribillos a lo estadio de fútbol y algo raro se preveía. Moretti, kirchnerista a ultranza, esperaba ansioso el bache para mostrar sus cartas oficialistas y fue luego de cerrar un tema que comenzó a aburrir con política comparando el caso Shoklender con vaya uno a saber qué momento del gobierno de Lula Da Silva en Brasil. Luego, se explayó protestándole a Clarín y cerró el discurso nacional y popular presentando “Un día perfecto”. “El otro día fue el día perfecto”, gritó Moretti casi sin voz en referencia al resultado de las últimas elecciones primarias. Algunos aplaudieron, sobre todo ese conjunto que movía las manos con una bandera de una localidad del Gran Buenos Aires. Parece que Moretti tiene buenas migas con “La Cámpora” estelar.
Estelares se iba despidiendo mientras la voz de su vocalista se iba resquebrajando. Entre whisky y cigarrillo Moretti desarmaba su gola en una entrega fenomenal y Víctor Bertamoni (guitarra), de excelente técnica, colaboraba con los riff melódicos y armónicos característicos de las canciones de los platenses.Luego de un denso comentario de neto corte político oficialista, Moretti jugó su última ficha y la garganta lo acompañó. Cantó “Ardimos”, resfriado y todo, y cerró una noche romántica de “canciones”.
El show conjugó inicio (“Como cría de leopardo”), transición (“Moneda corriente”) y consagración (“Un show) de la banda con un sonido de pop rock eléctrico muy adherente. Buena prosa, armónicas melodías y una grupo consolidado que cada vez suena mejor y sigue obteniendo réditos con sus últimos dos grandes discos: “Sistema nervioso central” (2006) y “Una temporada en el amor” (2009).
Autor: Pablo Díaz D'angelo (desde Rosario)