Baltasar, en vivo y blindado
Baltasar Comotto, el guitarrista estable del Indio Solari y de Luis Alberto Spinetta, presentó su nuevo disco “Blindado” en la Trastienda, en un show de potencia y solidez tanto musical y compositiva.
No sé porque este miércoles que paso en San Telmo el viento era más fuerte que las noches pasadas. Tal vez el eolo quería ser parte del estreno de un disco que seguramente caerá dentro del cuadro de honor de lo mejor de este 2011. De eso estoy casi seguro.
Si bien fueron citados a las 21 horas, el evento comenzó a las 21:30 – no te vas a enojar por monedas chabón!- cuando el tramoyista de la Trastienda deslizó a mano la cortina que separaba a la atracción de un respetable marco de público.
Baltasar comenzó prolijo con el tema que abre su disco, “Mundo cabeza”, sólido como una nave rumbo a las Indias y emocionado como le enseñaron sus maestros. Luego se remitió a su hogar con “Buenos Aires” con un juego de luces que lo encendía a ratos y lo quemaba con un rojo profundo en momentos de placer.
Si bien el objetivo era presentar la nueva obra, el gran guitarrista saco de “Rojo”, su anterior trabajo, algunas joyas que se hacen actuales siempre. Su homenaje a Miles Davis se encarnó e la sublime “Milestones” que repaso sin descanso como un helicóptero por el techo ladrilloso de la Trastienda.
Mandó saludo a todos y agradeció por lo que estaba viviendo. Sobretodo, mandó un beso con sueños de encuentro a Luis Alberto Spinetta, que se recupera favorablemente. La canción fue “Hipnotic”, donde el Flaco lo colabora.
Cuando le tocó hablar del Indio Solari, dijo: “Gracias a él por compartir su música” y arranco a puro rabiar con “A lo mejor”. Alguno desde atrás levanto la cerveza y confirmó que no había desperdiciado su dinero viniendo a ver a Comotto.
Parecía que tendría “bis” y todo fue de corrido. Terminó con “Sacude tu mente” y se sacó la camisa dejando ver una remera de los Sex Pistols que abiertamente dijo que era producto de un canje. Solo dijo chau y no apareció más, como si nos fuéramos a ver hoy en el bar con todos los que estuvimos ahí.
Sólido y contundente. Así es Comotto, tiene muchas poses Skay-dianas en el escenario, su influencia compositiva parece estar cerca de Belgrano y su poesía es parte del aire y cerca de las avenidas bonaerenses. Está más completo, más aún cuando lo vimos debutar en 1995 en el Viejo Imaginario cuando apenas era un novel guitarrista de secundaria.
Autor: Marcelo De la Cruz (rock.com.ar)